Un clásico para quedarse
Un piso pensado para vender que acabó conquistando a sus propios propietarios.
Este proyecto en Madrid empezó como una reforma integral con un objetivo puramente de inversión: reformar el piso para ponerlo a la venta. Pero durante el proceso ocurrió algo que no estaba previsto. A los propietarios les gustó tanto el resultado que decidieron amueblarlo y convertirlo en su segunda residencia en Madrid.
El piso original tenía mucho carácter, con elementos clásicos como las molduras trabajadas de los techos, pero la distribución no le hacía justicia. Era una vivienda pequeña, muy compartimentada, con algunas estancias sin luz natural y una cocina especialmente estrecha.
Hemos replanteado por completo la distribución para conseguir espacios más abiertos, luminosos y agradables, manteniendo y poniendo en valor los elementos originales que hacían especial la vivienda.
A nivel de interiorismo hemos buscado un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo. Un ambiente sofisticado pero acogedor, con materiales, colores y piezas que aportan calidez y hacen que el piso se sienta vivido, sin perder la elegancia propia de la finca.
Lo que empezó como una inversión se ha convertido finalmente en algo mucho más personal: un pequeño refugio urbano en Madrid.
La nueva distribución abre y conecta los espacios para ganar luz y amplitud. Hemos eliminado estancias interiores sin ventana y transformado una vivienda muy compartimentada en un piso mucho más abierto, cómodo y funcional.
Layout Plan
Promotor: Uma Finishing
Fotografía & Deco Collab: Carolina Baracho